¿Qué pasaría si un millonario extravagante descubre que perdió toda su fortuna? En esta historia, Henry Graham tiene 3 semanas para casarse con una mujer que le devuelva su estatus económico, caso contrario, lo pierde todo. En ese proceso, conoce a Henrietta Lowell, una botánica no muy agraciada que termina perdidamente enamorada del protagonista.
La relación entre ambos personajes es incómoda de inicio a fin. Henry nunca amó ni va a amar a Henrietta; al contrario, durante gran parte de la película fantasea con su muerte.
Elaine May hizo un excelente trabajo con esta caótica película, maneja perfectamente los momentos incómodos, la comedia y la tensión. Logra balancear perfectamente los rasgos de cada personaje; por un lado, tenemos a Henry, quien al inicio de la película menciona no tener ningún talento, habilidad, pasión o ambición, pero conforme avanza vemos que realmente es un excelente administrador financiero e increíblemente determinado a la hora de aprender sobre botánica.
Por otro lado, está Henrietta, una mujer invisible, torpe y socialmente inadaptada, muy descuidada con su apariencia física y modales, pero que sorprendentemente es catedrática, investigadora y le apasiona viajar a expediciones para analizar especímenes de plantas.
Fue una dicha descubrir esta película, que se terminó convirtiendo en una de mis favoritas. Pese al final tan ambiguo que tuvo, no se siente como un final, sino como una invitación a imaginar lo que podría pasar.